PEREIRA, CENTRO DEL TRIÁNGULO DEL CAFÉ

Zona céntrica del país en donde se encuentran varios tipos de clima, todo tipo de diversión, decenas de propuestas gastronómicas, innumerables campos abiertos para la práctica de deportes extremos, pero lo mejor de todo, un calor humano único en el mundo.
El Triángulo del Café esta integrado por Caldas, Quindío y Risaralda, tres departamentos que son los principales productores de café a nivel nacional.
El café colombiano se ha consolidado por ser un de los mejores del mundo y estos departamentos son los artífices de este café, pero ademas cuentan con hermosos paisajes que se prestan para un Turismo de talla mundial en torno al Café y a la Cultura Cafetera. Sus cordilleras, los valles, montes y montañas hacen un juego ideal a la hora de aventurar y conocer nuevas culturas que permiten descubrir las manos laboriosas que cultivan y procesan el café.
El Triángulo del Café más que un símbolo turístico es la representación de hombres y mujeres que con esfuerzo y tenacidad, no solo dan vida a una hermosa cultura y costumbres, sino que participan en el fortalecimiento colombiano que por medio de pequeños detalles logran atraer al mundo, mientras lo hacen fusionar en la magia del café y la cultura colombiana.
En la oportunidad en que viaje a Colombia, es indispensable que conozca el Triángulo del Café, cuna del mejor café suave del mundo.
Los distintos climas y paisajes que se pueden disfrutar en la zona, sumado al aire puro de la naturaleza explican con claridad porque el café de allí es considerado el mejor. Allí habita un trabajador pueblo campesino, muy gentil y hospitalario.
La tranquilidad de la zona, en medio de colinas cubiertas con cafetales que se combinan con las coloridas casas de quienes viven allí, lo hacen también un sitio recreativo para la mente de quien está de visita.
En esta región se cultiva y cosecha el mejor café suave del mundo. También se ha convertido en un apetecido destino del turismo rural internacional, no sólo porque detrás de esta exquisita infusión hay una exitosa agroindustria de renombre mundial, de la que Juan Valdez es el emblema, sino porque el pueblo cafetero pone amor, dedicación y esmero a todos los aspectos de la vida. Para preparar la perfecta taza de café hay que saber vivir.
Nuestro café se distingue porque el grano es cosechado a mano, y se seleccionan solamente los frutos maduros y listos. Esto sucede en haciendas cafeteras de escala familiar y humana. Aquí no ha entrado la tecnificación deshumanizada. El café de Colombia tiene el sabor de su gente, y conocerla es una experiencia inolvidable.

Haciendas cafeteras ubicadas en Caldas, Quindío y Risaralda ofrecen alojamiento de calidad sin dejar a un lado la hospitalidad y calidez de la región, que por cierto se expresan a menudo en términos de gastronomía. Al visitante le esperan verdes caminatas por cafetales, jornadas a caballo entre el rumor de caídas de agua y cantos de aves, ratos de pesca apacible o paseos de montaña en bicicleta y visitas a pueblos cercanos. Parques temáticos como el Parque del Café y Panaca exaltan los valores de la cultura local y ofrecen diversión para todas las edades.
La oferta de alojamiento de excelente calidad es muy amplia, y el viajero interesado encuentra abundante información en ésta y otras webs. La Hacienda San José es una hermosa villa tradicional que compendia muy bien la cultura cafetera en La Virginia, cerca de Pereira. Conserva su arquitectura original, así como el mobiliario y la ornamentación interior tradicionales.

Cerca de Pereira, la Hacienda Malabar es una casona–hostal ideal para alojarse en familia. Llegando a Marsella desde Pereira hay un maravilloso lugar para hospedarse: el Eco–hotel Los Lagos, donde el visitante se funde virtualmente con la naturaleza. También en Marsella, en Villa Martha podrá aprender todo lo relacionado con el proceso agroindustrial del café.
Pereira y Risaralda
Ciudad y región para recorrer, conocer y disfrutar. La zona rural con la que cuenta este departamento es una de las más amplias del centro del país. Por algo sus fincas han sido acondicionadas de acuerdo con la actividad turística más cercana que busque el viajero, como el agroturismo, los ecopaseos y las zonas de reserva natural. Sin embargo, hay múltiples espacios por recorrer en Pereira, como el Jardín Botánico y el zoológico Matecaña, con más de 150 especies repartidas en 900 ejemplares. Ya en materia natural, el viajero puede, a 15 minutos de la capital, conocer Santa Rosa de Cabal, un lugar con numerosas reservas naturales, bosques poblados, nacimientos de aguas termales e hidromasajes. Ya en la ruta del río Cauca, los turistas pueden toparse con la Granja de Noé, un lugar que representa la vivienda rural del Eje Cafetero y que tiene una característica puntual: es autosostenible. Luego hay que pasar por el Parque Nacional Natural Tatamá, ideal para los aventureros, pues cuenta con un área con poca presencia humana y por su espesura ambiental, es mejor consultar una guía para recorrerlo. Está además la laguna del Otún, que se dice queda entre las nubes, porque al fondo de su imagen se ubican los nevados del Ruiz y Santa Isabel. Y al final hay que pasar por el Santuario de Fauna y Flora del Otún, en Quimbaya.
Departamento cercano: Quindío
La magia y los secretos de la naturaleza. Actividades como el cultivo del café y del plátano en fincas certificadas; la recuperación de la arquitectura heredada de la colonización antioqueña en los municipios de Pijao, Calarcá y Finlandia, así como la oferta de espacios como el Valle del Cocora en Salento, parques temáticos como Panaca en Quimbaya, y el del Café en Montenegro, recogen el mayor atractivo del departamento cuando se trata de naturaleza. Por eso, para los amantes de los espacios ambientales existen lugares como el Centro Experimental para el Estudio del Bambú Guadua, el Jardín Botánico y, de paso, el terreno en donde nace el árbol nacional: la palma de cera. Y gastronómicamente hablando, hay que llegar al Quindío para comer fríjol, plátano verde, arepas y el famoso calentao.
Departamento cercano: Caldas
La maravilla del turismo ambiental. Que en el mismo departamento el turista pueda encontrar nevados, piscinas termales, ecoparques, zonas de pesca y rápidos para la practica de rafting hacen de Caldas uno de los destinos más interesantes del triángulo del café. Además de sus múltiples hoteles, las casas y fincas fueron acondicionadas para recibir a turistas de todo el mundo. A lo largo y ancho de este territorio se avistan gavilanes, se vive la ruta de la seda, de la panela, del fique y la iraca, además de la ruta de las alturas hacia el Nevado del Ruiz, esa montaña blanca que se aprecia desde Manizales. Entonces, si le gusta la naturaleza lo mejor es visitar el Parque Nacional Natural los Nevados. Allí se practica la escalada en hielo y roca, la espeleología.
